En muchos proyectos no se trata solo de escribir código. A menudo, las preguntas decisivas son: ¿Dónde consume tiempo innecesario un proceso? ¿Dónde se producen errores? ¿Qué datos se mantienen varias veces? ¿Qué pasos de trabajo podrían funcionar de forma más sencilla, clara o fiable?
Precisamente ahí está mi enfoque. Combino experiencia técnica con una comprensión práctica de los procesos empresariales. No tiene que explicarme qué lenguaje de programación o qué base de datos necesita. Basta con que describa qué no funciona bien actualmente.